Hasta ahora, los titulares de terrenos calificados como urbanizables por la anterior normativa, tributaban por éstos en el recibo del IBI como si de terrenos urbanos se tratase. Ello es así debido a que en la actual Ley del Suelo no se recoge la valoración catastral de terrenos de tipo “urbanizable” existente anteriormente, por lo que, los Ayuntamientos, en aras de la potestad a ellos conferida, valoraban estos terrenos a efectos catastrales, y sólo a estos efectos, como urbanos, con la consiguiente repercusión en el recibo del IBI.

Repercusión que se materializaba en un recibo IBI mucho más elevado, y por tanto más favorable para las arcas municipales, que si la valoración catastral de estos terrenos urbanizables fuese de rústica, valoración más ventajosa económicamente para los titulares de los terrenos.

Esta ha sido la tendencia hasta que, en época reciente, el Tribunal Supremo ha emitido una Sentencia que establece doctrina en sentido inverso; los terrenos urbanizables tributarán en el recibo IBI como urbanos sólo cuando se hallen sectorizados y ordenados; esto es, cuando se prevea su incorporación inmediata al desarrollo urbano para la obtención de los objetivos fijados en el Plan General. En caso contrario, su valoración catastral a efectos del recibo del IBI será de Rústicos.

Pero, podrán los titulares de estos terrenos urbanizables solicitar la devolución por parte de la Administración de lo pagado en exceso a lo largo de todos estos años en los que la valoración catastral los calificaba de urbanos a efectos del recibo del IBI? Sí, podrán solicitar la devolución del exceso pagado durante los cuatro últimos años, ya que la Ley Tributaria así lo dispone. Para ello deberán remitirse al Catastro primeramente y allí solicitar el cambio de valoración a rústicos de los terrenos en cuestión, para después reclamar la devolución al Ayuntamiento y así beneficiarse de la disminución de su Impuesto de Bienes Inmuebles.