La reciente abdicación del Rey Don Juan Carlos ha sorprendido a todos. Quizás los coletazos de las elecciones al Parlamento Europeo, ocupaban nuestras mentes en otros quehaceres. No obstante una y otra cosa tienen una relación que no debe pasar inadvertida. El Partido Popular y el Partido Socialista han bajado de 44 a 30 escaños.

Estos resultados no deben preocupar sólo a las grandes formaciones, sino también en casa real. Y es que, las elecciones generales no están tan lejos, y de repetirse los mismos resultados podríamos encontrarnos con una oposición a la sucesión monárquica en la jefatura de Estado.

El Art. 57.5. CE indica: Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica. Por otro lado en su Art. 61.1. señala: El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.
Por tanto, las Cortes Generales deben desempeñar un papel fundamental en esta “transición”, y no sería de extrañar que de confirmarse la tendencia vista en las elecciones europeas, pudieran ponerse más objeciones que en el momento actual, no ya al hecho de la sucesión en sí, sino incluso al tratamiento que debe darse al antiguo monarca.

En fin, los resultados electorales de 2014 pueden interpretarse como mero tirón de orejas, o quizás estamos ante la primavera de los partidos minoritarios. Sólo el tiempo lo dirá. Pero por si acaso, es probable que nuestro monarca haya elegido un buen momento para no esperar.