El nuevo régimen del IVA con criterio de caja (IVA DE CAJA), aprobado en la ley de Emprendedores, por la que a partir del 1 de enero de 2014 las empresas y autónomos que facturaran menos de 2 millones de euros al año no tendrían que adelantar a Hacienda el impuesto de las facturashasta que fueran cobradas, apenas tuvo el éxito esperado entre las PYMES y autónomos (10.386 empresas y 11.184 autónomos)  menos de un 1% de los potenciales beneficiarios se han acogido a este régimen.

 

Entre los posibles motivos del fracaso del criterio de caja en el IVA están:

 

– Que los clientes de aquellos que se hayan acogido deben utilizar también el criterio de caja, por lo que no pueden deducirse el IVA soportado hasta que no hayan pagado las facturas.

 

– Modificación y adaptación de los libros de registro y requisitos formales; debido a que las declaraciones del IVA se realizarían en función del cobro y pago de las facturas, los libros de registros habrían de ser modificados y añadir nuevos campos así como adaptar los registros contables para las peculiaridades de este criterio.

 

– Seguimiento de las operaciones afectadas por el criterio de caja, Si un empresario decidiese abandonar el criterio de caja, aquellas operaciones que se hubiesen visto afectadas por este, no dejarían de tener este tratamiento específico, coexistiendo de esta manera tanto el régimen general como el especial.