Los accionistas y bonistas del Banco Popular que lo perdieron todo podrían alegar que, según Deloitte, sus participaciones tenían un valor que les ha sido arrebatado.

El caso de Banco Popular no tiene antecedentes en el sector financiero español

Por decisión de las autoridades de resolución Junta Única de Resolución (JUR) o Single Resolution Board (SRB) y el Fondo de Restructuración Ordenada Bancaria (FROB), se ha intervenido el Banco Popular bajo el nuevo sistema europeo de “bail in”, por el que los accionistas y bonistas se hacen cargo de las primeras pérdidas y ha llevado a situar las acciones de la entidad a amortizarse y tener un valor cero. De la noche a la mañana, los accionistas del Banco Popular habían perdido la totalidad de su inversión. Más de 300.000 inversores, de todo tipo de perfil, se han visto afectados.
 

 

La JUR acuerda la resolución del Banco Popular Español

El Banco Central Europeo comunicó el pasado 6 de junio de 2017 a la Junta Única de Resolución (JUR) la inviabilidad del Banco Popular Español. Al día siguiente, el 7 de junio, suceden dos acontecimientos:

  1. La Junta Única de Resolución acuerda la resolución del Banco Popular Español (The Single Resolution Board adopts resolution decision for Banco Popular) en el marco de un procedimiento inédito en el sistema bancario español y europeo.
  2. Se anuncia la compra del 100% del capital social del Banco Popular por el Banco Santander por el precio de 1 euro.

Los hechos que han podido motivar la inviabilidad del Banco Popular fueron los siguientes:

  • El valor de la acción se había visto reducido en un 85% desde mayo de 2016, fecha en la que tuvo lugar la última ampliación de capital.
  • La fuga masiva de depósitos pudo alcanzar los 18.000 millones de euros en los últimos meses.
  • El 6 de junio de 2017 la acción cerró su cotización al mínimo histórico de 0,317 euros.
  • En la valoración previa a la resolución, se reveló que Banco Popular tenía pérdidas por más de 2.000 millones de euros y en el escenario más estresado las pérdidas ascendían a 8.200 millones de euros.

Los miles de accionistas y titulares de deuda afectados, recibieron información falsa hasta el último momento asegurando que la entidad se encontraba saneada:

  • Comunicación de Hecho Relevante del 11 de mayo de 2017 a la CNMV, a menos de un mes antes de la resolución del banco, mediante la cual se desmintió que se hubiese encargado la venta urgente del Banco o que existiese riesgo de quiebra.
  • El Gobierno y las entidades de regulación mostraron apariencia de tranquilidad y normalidad a los accionistas y clientes del Banco.

 

Valoraciones del informe de Deloitte

Deloitte no hizo dos valoraciones de Banco Popular, como se creía, sino tres. Fuentes conocedoras del informe han confirmado que una tercera tasación positiva del banco fue adelantada por Vozpopuli. El documento del FROB del 7 de junio hacía solo mención a las dos valoraciones peores entre -2.000 y -8.000 millones de euros. Este comunicado es de vital importancia, ya que marcó que los inversores perdieran todo su dinero. Pero, había una tercera tasación positiva de Deloitte, en torno a 1.500 millones de euros, que no figuró en el documento del FROB. Esta tercera tasación de Deloitte es equiparable al valor que Banco Popular tenía en bolsa cuando el BCE, a través del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), declaró inviable a la entidad y la Junta Única de Resolución (JUR) (o SRB, en inglés) aceleró la venta el 7 de junio.
 

 

Esta tercera tasación positiva de Deloitte puede dar un vuelco a las reclamaciones de accionistas y bonistas

 A considerar:

  • Que las autoridades españolas, en concreto el FROB, no incluyeron esta tercera valoración positiva al hacer público el comunicado con el cual se anunció que más de 300.000 inversores perdían todo su dinero.
  • Que esta tercera tasación positiva servirá a los accionistas y bonistas para rebatir el argumento, que hasta ahora se les decía, de que sus títulos tenían un valor negativo.

Por lo tanto, los accionistas y bonistas que lo perdieron todo podrían alegar que, según Deloitte, sus participaciones tenían un valor que les ha sido arrebatado. Algunos de los que han presentado ya recursos en los tribunales han reclamado este informe de Deloitte, aunque todavía no es público, para poder argumentar lo que consideran un «expolio», ya que la entidad, a juicio de las autoridades, era solvente hasta el día anterior a la venta de Banco Popular a Santander por 1 euro.

¿Por qué no se hace público que Banco Popular podía valer 1.500 millones?

La importancia del informe de Deloitte es tal que fue reclamado públicamente por el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien ha pedido al BCE que haga público el análisis llevado a cabo por Deloitte con el objetivo de que todo el procedimiento y decisión sean más transparentes. Dado que el FROB depende de Economía, el ministro estuvo al tanto de los principales hitos de la resolución. También, el presidente de la patronal bancaria (AEB), José María Roldan, exige la máxima transparencia en el proceso.

Algunas fuentes aseguran que el FROB tenía la valoración de Deloitte en los tres escenarios cuando redactó el informe. Pero, por alguna razón, decidió omitir la tasación positiva en torno a 1.500 millones más optimista y dejar sólo las dos negativas en el rango de -8.000 a -2.000 millones.

El FROB se ve como un mero ejecutor de la Junta Única de Resolución (JUR) que dictó y supervisó el proceso de resolución hasta la venta de Banco Popular a Santander. Asimismo, es la Junta Única de Resolución (JUR) quien tiene la obligación de dar a conocer el informe de Deloitte.

Tanto el FROG como su homólogo europeo se juegan mucho con estas decisiones ante la avalancha de recursos, demandas y querellas que hay y va a haber. Aunque la JUR dirigió el proceso, el FROB puso la firma en el documento oficial, por ello las reclamaciones se están dirigiendo contra ambos organismos.

El informe de Deloitte fue contratado por el Mecanismo Único de Resolución (MUR) cuyo propósito es “garantizar la resolución ordenada de los bancos en quiebra con un coste mínimo para los contribuyentes y la economía real”. Así surge la pregunta ¿por qué ocultar que Banco Popular podía valer más?

El 23 de junio, el Banco Central Europeo resolvió la liquidación de dos entidades italianas: Banca Veneto y Banca Popolare di Vicenza y la Junta Única de Resolución ha concluido en estos dos casos que “una acción de resolución no garantiza el interés público” y los inversores italianos, a diferencia de los inversores de Banco Popular, no se verán a 0 euros, sino que se verán compensados mediante la inyección de hasta 17.000 millones de euros. Esta situación causa un agravio comparativo considerable.

La resolución sorpresiva para Banco Popular fue desproporcionada, arbitraria y poco transparente; dejando a miles de afectados “aparentementedesarmados.