No puedo pagar mis deudas, solución: Concurso de acreedores y la remisión de deudas

En artículos anteriores tratábamos a cerca de las distintas opciones que se le presentan a un particular ante una situación de insolvencia, como por ejemplo la reunificación de deudas, o la opción de no hacer nada, y llegamos a la conclusión que no eran soluciones óptimas para el problema. En esta ocasión hablaremos del concurso de acreedores, como la solución más óptima a la hora de afrontar la situación y  en la que el objetivo será reducir el importe total de la deuda.

Nuevamente el planteamiento de esta solución se verá afectada por la existencia o no, de un préstamo hipotecario.

Deudas derivadas solo de préstamos personales y tarjetasaplastado por las deudas - concurso de acreedores para liberarse

Esta es probablemente la situación ideal para acudir a un concurso de acreedores, siempre que no existan inmuebles en propiedad. El caso de alguien que viva de alquiler y cuyo activo sea por ejemplo su nomina y un vehículo.

Los posibles resultados del concurso de acreedores son básicamente dos:

  • Alcanzar un acuerdo con acreedores con una quita del 50% de la deuda pagando la diferencia en 5 años, siendo suficiente para ello, que el 50% de los acreedores voten a favor del convenio.
  • En caso de que no se alcance un acuerdo, se abriría la fase de liquidación, donde con la reforma de la Ley Concursal se puede remitir el 75% del total de la deuda.

De modo que únicamente habría que hacer frente al 25% del total de la deuda.

Deudas consistentes en préstamos personales y un préstamo hipotecario

Este caso es más complejo, sobre todo en aquellos casos, donde el deudor quiera conservar su vivienda.

Si no se está dispuesto a perder la vivienda, no es aconsejable presentar un concurso de acreedores en estos casos, salvo que exista una seguridad de alcanzar un convenio con acreedores que permita reducir la deuda ordinaria (sin incluir la hipoteca), en los términos del punto anterior.

El motivo es porque en estos casos llegar a la fase de liquidación implicará la perdida de la vivienda para el pago de la deuda, es decir que si no se.

Si no existe esta posibilidad, la solución será negociar de forma individual la deuda con cada acreedor en busca de la mejor quita y aplazamiento. Con esta opción se pueden conseguir buenos resultados, todo dependerá de las entidades en concreto con las que trabajemos, y las circunstancias concretas del deudor.

Sin embargo, si se está dispuesto a entregar la vivienda, existe la posibilidad de acudir a un concurso de acreedores con un préstamo hipotecario, y conseguir la liberación total de la deuda , es lo que llamamos “dación en pago virtual”, y en el próximo artículo hablaremos de ella.

 

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