La ley de la segunda oportunidad abre la puerta para que las personas que actualmente se encuentran en una situación de deuda excesiva, puedan deshacerse de esa carga. A pesar de esto, la ley viene con una gran cantidad de letra pequeña que obliga a cumplir diferentes condiciones con tal de poder beneficiarse de esta exoneración de deudas, incluyendo por ejemplo, el no haber rechazado un puesto de trabajo en los cuatro últimos años.

No solo eso, la liberación de deudas es revocable en los cinco años posteriores a la decisión judicial en caso de que el deudor haya visto mejorada su solvencia económica de forma más eficiente. Con respecto a que personas pueden beneficiarse de la normativa y si esta ley permite a las personas declararse en concurso de acreedores, primer es importante decir que en realidad, las personas físicas ya pueden solicitar un concurso de acreedores si es que ellos consideran que no pueden solventar sus deudas.

Sin embargo, estos concursos de acreedores no aplican para las deudas hipotecarias de tal manera que si una persona esta imposibilitada para pagar una hipoteca, ella continuará debiendo al banco incluso si ya ha devuelto la casa, además de que esa deuda no podrá entrar en un régimen concursal tutelado por el juez que tiene la facultad de reducir los pagos o adaptarlos a las necesidades más esenciales.

La ley de segunda oportunidad supone un respiro para las personas con préstanos hipotecarios, aunque eso si bajo estrictas condiciones. Para poder liberarse de estas deudas, lo fundamental es estar en concurso de acreedores personal y luego de eso el juez deberá decretar la conclusión de dicho concurso por liquidación de la masa masiva. Esto significa que todo entrará en vigor cuando se determine que no hay dinero para pagar. No solo eso, la petición de liberarse de la deuda tiene que pagarse de buena fe.

Ahora bien, la hipoteca permanece estando fuera de los concursos de acreedores personal, sin embargo el real decreto aprobado recientemente de hecho establece que la parte de la hipoteca que no sea cubierta con la devolución de la vivienda, quedará exonerada, así como otros créditos también, pero siempre y cuando se cumplan las condiciones requeridas. En caso contrario no se aplicará el beneficio si esta deuda está incluida en alguna categoría diferente de crédito ordinario o crédito subordinado.

Finalmente solo decir que durante los cinco años posteriores a que se haya decretado la exoneración provisional, los acreedores podrán revocar dicho beneficio.

 

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