La ley de financiación empresarial también intenta mejorar los canales de financiación de las pymes.

Es por esto que se establece que las entidades de crédito españolas deberán ofrecer preavisos de al menos tres meses a aquellas pymes cuyos préstamos o créditos vayan a ser cancelados o notablemente reducidos, en un 35 % o más.

Las pymes que se vean afectadas por una reducción o cancelación de su financiación deberán recibir por parte de las entidades un preaviso de tres meses, y también podrá pedir a la banca informes sobre su posición financiera.